¿Cómo reciclar TECNOLOGÍA?

Cada año tenemos más aparatos tecnológicos y por lo tanto más residuos que pueden ser aprovechables y que mal dispuestos son peligrosos para el ecosistema y la salud. Le contamos qué hacer con los que ya cumplieron su ciclo.

¡Nunca los bote en los residuos ordinarios! Si llegan a los rellenos sanitarios, los metales tóxicos contaminan las aguas subterráneas, la tierra y el aire.

Reciclar no es un favor para nadie más que para uno mísmo y para quienes uno quiere. Se sabe que la supervivencia de la especie depende del cuidado que se tenga de este planeta y todos somos responsables.

La ley 1372 de 2013 estipula que es responsabilidad de las empresas que producen o comercializan estos aparatos tener un programa psconsumo y gestionar su reciclaje. Por ello, el primer paso con grandes aparatos con los que no sabemos qué hacer (una nevera, la lavadora o el televisor inteligente) es llamar al productor o comercializador de la marca para preguntar cómo o dónde se pueden disponer. Sin embargo, dentro de la cadena de reciclaje, que es de por sí costosa, lo más complicado y caro es la logística de transporte. Por ello, muchas veces el consumidor debe pagar el flete en envío de la nevera, la lavadora o el aparato que se quiere deshacer.

Es mala idea guardar estos aparatos tecnológicos indefinidamente en casa porque las baterías pueden degradarse, lixiviar y contaminar lo que se encuentre cerca; las pantallas puedes romperse liberando gases tóxicos, y se está evitando que muchos materiales que pueden ser reciclados y reutilizados ingresen de nuevo en la cadena productiva. la idea es hacer una redada doméstica, recogerlos todos y llevarlos a un punto de recolección.

Regalarlos para que alguien los siga utilizando es una buena opción, siempre y cuando se le recomiende disponer de él al final adecuadamente. Si es una institución, sería bueno obsequiarlos teniendo en cuenta que ésta tiene un programa de posconsumo o, por lo menos, acompañar el regalo o donación con una pequeña frase adicional de “por favor, cuando los boten no lo hagan en el contenedor de residuos ordinarios, sino en un punto de recolección para cuidar el planeta”.

Y al final, ¿qué hacer con…?

El Celular:

desde 2015 Claro, Tigo/Une y Movistar hacen parte de la iniciativa “Nos importa Colombia” y tienen en sus puntos de venta contenedores donde se pueden botar los celulares y cargadores viejos.

Las pilas y baterías:

Se deben botar en contenedores especiales que, afortunadamente, cada día se encuentran con frecuencia. En el país, Tronex Batery tiene la campaña “Recopila” que ha implementado puntos de recepción segura de pilas en más de 6.000 entidades vinculadas (entre ellas los almacenes Homecenter, universidades, clínicas, alcaldías, centros comerciales). También se encuentran puntos de recolección de pilas en los almacenes Éxito, Carulla, D1, Jumbo y Pricemart.

El computador, portátil

las tabletas o PDA, las pantallas, teclados, mouse, impresoras, scanners, parlantes, cámaras web, discos duros externos, unidades de escritura/lectura, cargadores, módems, enrutadores, y cables se pueden depositar en alguno de los contenedores de Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos -RAEE-.

En cifras

Según un informe de la ONU publicado en 2017:

  • – En 2016 los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) correspondieron a 44,7 millones de toneladas en el planeta.
  • – En 2017 fueron 46 millones.
  • – Y para finales de 2018 se esperaban 49 millones de toneladas de RAEE.
  • – En Colombia en 2016 se generaron 275 mil toneladas de RAEE, es decir, 5,6kg por persona.
  • 90% de estos aparatos es reciclable (plásticos, vidrio, metales preciosos) y apenas se recicla un 20% de estos RAEE.

Fuente: Revista 5sentidos, Andrés Felipe Jiménez Vásquez, Ingeniero Ambiental